La intensidad en el escenario
En una entrevista, le preguntaron a Luis de Tavira sobre la proveniencia de la intensidad en el escenario; su respuesta:
De la vida. De la vida vista como drama. El teatro nos recuerda que estamos vivos, primero, y que la vida puede ser intensa. La misión del actor es recordarle al espectador la hora de su muerte, es decir, es el arte que pulsa la existencia. Existir es saber que estamos en el tiempo y eso quiere decir que estamos en la finitud, que la vida dura un soplo, que hemos llegado aquí para vivirla con intensidad y toda voluntad de vivir perturba la serena beatitud de la nada. El drama es conflicto. La existencia es conflicto. Conflicto entre un llamado interior a la plenitud. Somos deseo, el deseo infinito, de infinitud y estamos en la realidad. La realidad es finitud, es imposibilidad de cumplir esa vocación de infinito, ese es el conflicto existencial de ahí la intensidad.
[...] El teatro es la reunión. El teatro es un arte colectivo. Nadie hace teatro solo, por lo tanto sí tiene que tener esta vocación de reunión. Incluso el teatro es una convocatoria, una reunión ante el espectáculo de la vida. El espectador tiene que estar aquí, presente. El teatro es de esas ocasiones en que decimos: uno no puede no estar allí, hay que estar allí. Hay muchas cosas que podemos diferir y hacerlas por teléfono, por Internet, por carta y hay cosas en la vida que tienen, que exigen, que demandan de nosotros la presencia. No se puede no estar allí. No se puede no estar junto al quirófano cuando lo que está en juego es la vida que amamos. No se puede hacer el amor por teléfono. No se puede participar del espectáculo del teatro sin estar ahí presentes. Entonces, el teatro nos reúne. Se ha dicho mucho que el origen del teatro es religioso y yo sostengo que es al revés, que el origen religioso es teatral. Primero fue el teatro, el teatro religa, entonces creo lo religioso. Pero la ocasión de la reunión, pero la ocasión que nos religa es el misterio escénico.
marzo 16, 2009 a 18:03
A proposito del maestro De Tavira:
Comparto aqui un texto maravilloso que para mi, ha quedado inscrito en el cuerpo, en el espiritu.
¿HACEMOS TEATRO O YA NO?
Lo que atañe al teatro, atañe a todos.
¿Que será de los hombres sin el teatro?
¿Quien va aeducar sus sentimientos?
¿Quien va a revelarles el secreto
de su zozobra interior,
esa verdad sólo reservada al drama?
¡Ay, almas buenas y tiernas, propensas a las lagrimas!
¡Qué placer noble y hermoso es afligirse así
como sucede en el teatro
cuando el alma es asaltada y movida en cada nervio
siente el gozo de la pena y el temblor de la delicia!
El teatro es el arte del arte;
en él las pasiones se desatan y provocan
el conflicto que es la verdad de la vida;
ahí el dolor es placentero
y el gozo asusta.
El teatro educa los afectos,
da libertad a los actos
y clama por el cambio de los hombres.
Así, muda al bárbaro en humano,
al insensible conmueve
y fortalece al que es tierno.
Su máscara desenmascara nuestra hipocresía,
denuncia la corrupción
y restituye la inocencia.
Su verdad hace dudar al que sabe
y al que ignora hace saber
cuánta maldad ocasiona
por no saber cuánto ignora.
Quien pierde al teatro
pierde su espejo;
alguien dirá que hay muchos otros
y es verdad,
pero no habría que olvidar
que ninguno es como el teatro
que hace visible lo invisible.
Dónde si no mira el mundo
el abuzo de la estupidez.
Quién puede revelar mejor
la trama con que se urden los engaños.
Quíen puede decir mejor
que el tirano es un tirano
el traidor un homicida
el banquero un usurero
el millonario un avaro
y el zalamero un ladron.
Da su enseñanza mayor sin decirla,
cuando al mover a risa y llanto,
hace aparecer aqui,
en el instante que dura,
las grandes almas que la muerte ausenta.
LUIS DE TAVIRA
(De su obra “El director de teatro” escena 7)
marzo 17, 2009 a 23:51
HErmoso escrito !!!! comparto lo anterior !!!! gracias por compartirlo Ivan, aprovecho para escribirte, que trabajar contigo como mi compañero de trabajo (actor) ha dejado una huella en mi formación, excelente compañero, amigo, que encuentro en el camino para que juntos contaramos la vida de estos dos personajes, te agradezco el aprendizaje, tu sinceridad, tu nobleza y tu confianza, el apoyo dado, el ser escucha de mis crisis ante la memorizacion del texto o la búsqueda de mi personaje, el acariciar la mejilla y tomar de la mano y ser un tirano, el mejor compañero tirano de trabajo que he tenido, pronto terminará esta temporada, tuve la oportunidad de estar contigo en este montaje ojalá este sea repetido pues como actor y como amigo eres muy generoso!!! a todos mis compañeros que también están dentro del barco, ha sido enorme la dicha y de mi parte existe gratitud por tal experiencia de aprendizaje…. GRACIAS
abril 5, 2009 a 22:28
A Fabiola: esta tarde he presenciado la “secreta vida amorosa de Ofelia” y permíteme decirte que he quedado en extremo asombrado por tu inmersión en el papel. Realmente pude escapar de mi asiento para convertirme en un confidente de tan trágica relación amorosa. ¡Felicidades!
enero 2, 2012 a 13:54
Que bello es hacer teatro!
Que bello es crear personajes!
Que bella es la profundidad del teatro
Que bueno es que hay maestros, actores,directores
Colegas bondadosos para hacer teatro!
Que viva este arte, que es el que me llena
De total placer ante el escenario mas grande
Vivir de hacer teatro!